martes, 21 de febrero de 2017

093. BELLEZA OCULTA

La pequeña ciudad de Lebu oculta una de las más bellas vistas tanto diurnas como nocturnas. ¿Imaginas lo que es despertar y poder ver la montaña brillando en todo su esplendor? ¿Las aguas cristalinas?
U observar de noche, a través de tus ventanas, las luces que alumbran a la ciudad dándole un aspecto fantástico a la vista de las personas.
Cada ciudad esconde bellos secretos que no muchos saben apreciar y ésta, es una ciudad que merece ser vista por lo menos una vez en la vida. Poder pasear a través de los puentes mientras ves tu reflejo en el agua cristalina.
Es una sensación indescriptible.

Crystal









092. VIAJE INEXPLICABLE

Ángel Meléndez tenía una esperanza en salir de la pobreza en el pequeño poblado de Los Sauces y la única manera era haciendo dinero en gran manera; una maravillosa idea cruzó por su mente, para ello agarró el ferrocarril temprano rumbo a la mina carbonífera de Lebu, aunque anhelaba disfrutar del paisaje desde la ventana, no pudo evitar que los párpados se cerraran en vista al agotamiento en que se hallaba.
—Señor, tenga la amabilidad de despertar.
La voz sonaba confusa, Ángel se sentía como si todo su ser estuviera atrapado en una neblina.
—¡Ah, cierto! —despertó sobresaltado—. ¿He llegado, verdad?
—Si, señor, usted ha llegado a su destino —respondió de nuevo la atractiva mujer.
—Seré rico, finalmente haré mi sueño realidad, seré rico realmente.
—¿De qué habla?
—¿Es la mina de Lebu, o no?
—¡Hey!, saca al señor del vagón que ya llegamos al manicomio, Lucía —ordenó el conductor del tren.

Yukeyi

lunes, 20 de febrero de 2017

091. VARADO EN TU RECUERDO

Existían diferentes maneras de devolver al tiempo, el tiempo perdido. Fue aquella foto, de aquel verano que pasamos en Lebu, que encendió en mí ese espíritu nostálgico. Apuré una sonrisa, sosteniendo tembloroso la foto ante mí, antes que le ganara la carrera una primera lágrima. Tu mueca, la mirada perdida al piso y esa sonrisa agridulce captaba en perfecta precisión todo el daño que nos habíamos hecho con todo el amor que sentíamos uno por el otro. Vos querías algo más de la vida, y yo, atando cabos y desvelándome noches enteras, caí en la cuenta de que no me había convertido en el hombre que esperaba ser. Todo tu amor para todo mi desvelo. Lebu se llevó la última gota de inocencia que a alguno de los dos podía quedarle. Y es hoy que me encuentro, varado en tu recuerdo, rememorando con estas fotos; amor, necesito de usted todos sus momentos.

Julio Álvarez

090. TESOROS ESCONDIDOS

Como buscador de tesoros mi ambición me llevó a Chile, tierra pródiga en metales preciosos e historias deslumbrantes. Siguiendo el rastro de mitos y leyendas llegué a una ciudad costera. Desde la plaza de armas recorrí sus calles buscando la parte alta del poblado. Al llegar al mirador, observé el río, el valle, las playas y las míticas grutas donde según los dichos Vicente Benavides escondía sus tesoros. ¿Dónde estarán esas riquezas? Por horas me extasié con aquel paraje, en silencio, pensaba cómo habría sido la estrategia, cuál el mejor lugar para ocultar tesoros tan valiosos. Con la puesta de sol las sombras se alargaron, las playas de arenas blancas mutaron de color, el carbón de las minas convertido en noche cubrió con su manto el resplandeciente oro del sol y el fino brillo de la plata fundida en la espuma del mar. Así descubrí el verdadero tesoro de Lebu, sus paisajes.

Mahuda

089. LA IMAGINACIÓN DEL NIÑO MODERNO

Cuando pequeño mi padre me dijo que eran brujas las que rugían en las cavernas de la playa y que aparecían cuando los niños se portaban mal; yo le creí y me portaba bien. Algo ya grandote supe que eran las olas del mar ¡Qué linda es la imaginación de un niño!
Ahora, cuando le dije a mi hijito que en las cavernas habitan brujas que aparecen cuando los niños se portan mal, no imaginé que él partiría tan veloz cueva adentro para cazarlas.
¡Ay! Si no encuentro rápido a este pergüetano, de verdad escucharé el rugir de la bruja en mi cueva. 

Jatoto








088. CÍRCULOS

Me tomé una foto con unos escritores en las arenas cercanas al Parque Eólico de Lebu. En un granito de fina superficie de playa se reproducía la misma escena. No éramos nosotros. Allí, un nuevo granito contenía un escenario similar. La sucesión se repetía a cada segundo, mientras iba formándose una cadena indefinible. En un eslabón muy lejano, el sol se tragaba el paisaje. En el siguiente, soplaba el viento; reaparecíamos.

Angelito del sol






sábado, 18 de febrero de 2017

087. AVISO IMPORTANTE

Las olas parecen querer engullir la playa de Lebu pacífica y ordenadamente pero con insistencia. Van llegando por turnos a la costa con sus majestuosos rizos de espuma. Presentan así, celosas, sus credenciales a la ciudad que creció junto al río. Se advierte a transeúntes de sensibilidad singular y también a foráneos que los paseos junto al agua pueden resultar hipnóticos. De notar mareos o sensación de ofuscamiento se aconseja dar la espalda al oleaje y correr a refugiarse en la selva para escapar del embrujo del mar. 

Anna Purna