miércoles, 17 de enero de 2018

028.- LA MIRADA MISTERIOSA

Estaba  en  casa  de  mi  prima  en  Lebu, cerca  del  cementerio,  me  senté  en  la  orilla  de  la  cama  y  miré  por  la  ventana,  algo  raro  estaba  observándome.  Me   dieron  ganas  de  investigar  qué  era  ese  extraño  ser, el cual se escabulló  entre  unas ramas  de  allí.
Salí  a  explorar, para  así  buscar  esa  “cosa”  que  estuvo ahí,  caminé por  un  sendero  que  me  llevaba  a  la  Playa y  al  llegar  habían  tres  doncellas  que  estaban  hablando  entre  sí.
Al  darse  cuenta  de  mi  presencia, escaparon  en  diferentes  direcciones. Ahí  me acordé  de  una leyenda  que escuché. Luego,  vuelvo  a  sentir a alguien mirándome.  Sabía  que  era  lo  que  vi  donde  mi  prima.
Y era lo que pensaba. Estaba otra vez ese ser extraño a solo pasos  de mí, cuando estaba a punto de tocarlo, desperté.

Estaba durmiendo, al  lado  de  la Caverna de Benavides…  Pero aún así sentía una sensación  rara…

Millaray Curifuta

viernes, 12 de enero de 2018

027.- HUÉSPED DE DOS VIEJOS AMIGOS

Un par de años pasaron desde que me encontré con guitarreando en el nacimiento de una madrugada un poco fresca hablando con un Sol solitario que me contaba los grandes enigmas de las nubes y los secretos del mar pícaro que constantemente besaba la costa de la querida Lebú. Pero Celoso estaba, esta esfera que hacía crecer sus rayos hacia el mediodía, por un nuevo festival que le robaba espectadores fieles. Sin contarle que había asistido a ese festival pensé en una idea para que sean todo lo contrario a enemigos. Sabía que el festival era por demás Alegre porque lo había conocido hace poco tiempo así que los presenté y poco a poco se fueron conociendo.
  Se hicieron tan unidos los cabros que ahora en esos años me alojaron como ninguno lo había hecho.

     TOMACHO8

domingo, 7 de enero de 2018

026.- MADRE

Te veo al otro lado del espejo, sobre el muelle, despojándote de tus ropas, desnudándote delante de mí como un rollo sagrado que contiene toda clase de secretos. Danzas desnuda, con gracia divina, jubilosa de estar en el aquí y en el ahora. En tu mano derecha sostienes una copa de oro, llena del conocimiento de las antiguas civilizaciones, el cual se mueve al compás de tus pasos veloces, meciéndose de un lado a otro, como olas enormes de color sangre. Bailas allí. Bailas aquí junto a mí. Bailas sobre Lebu, sobre la tierra herida que suplica por el bálsamo que emana de tus entrañas. Continúa moviéndote, amada mía. Danza hasta que tus muslos tiemblen de cansancio y tus pies inmaculados sangren. Baila sobre el mundo entero, y consume aquel lamento prolongado que se ha hecho tan poderoso. Córtale la cabeza, y patéalo lejos, muy lejos.
Beyond the Matrix

martes, 2 de enero de 2018

025.- RECUERDO

Recuerdo  el  primer  día  de  clases  en  Lebú,  cuando  estaba  cursando  mi  primer  año  básico  en  el colegio  que  estaba  cerca  del  cementerio.  Estaba  ilusionada  por  entrar  al  salón  de  clases... el  hecho  de  tener  amigos,  aprender  y  por  sobre  todas  las  cosas, que  mi  madre  se sintiera  orgullosa  de  mí.
Todo  era  perfecto  en  este  colegio,  tal  como  el  estar  viviendo  en  Lebú,  ya  que conocí  a  personas  maravillosas  que  fueron  parte  de  mi  vida  hasta  tercero  básico. Desde  que  viví  un  suceso  paranormal  por  ir  a  recorrer  el  cementerio  todo  cambió  para  mí,  alejándome  del  lugar  en  que  estaba  creciendo,  de  las  personas  que  amaba.
Loreto Karla

024.- LA BELLA, LA BESTIA y EL HADA

Fascinada por la leyenda del Toro de Lebu, una chica muy hermosa se desplaza a la Playa de Las Doncellas donde está escondido hace milenios. Un hada surge de la nada y le dice:
-Las ropas quita y una camisa blanca lleva, luego hasta que el agua esté clara espera. 
Estupefacta, la bella le pregunta:
-¿Por qué todo eso hacer debo? 
El hada le susurra al oído:
-Es un reto que seguir debes, si ver el toro quieres. 
Entusiasta, temblorosa y ambiciosa a la vez, Linda ha hecho como el hada le ha dicho. 
Cuando las aguas se han apaciguado, meterse en ellas a la bella el hada ha recomendado. Excitada, entonces, por la gran pureza de la doncella, la bestia de tan negrura, del mar brota como una ballena y le exclama con ternura:

-¡Oh, chiquilla! Este momento esperaba, siglos hacía, para volver a proteger Lebu y a cualquier doncella. 
MH Oceanito

sábado, 30 de diciembre de 2017

023.- VOLVIENDO A TI

Después de unos cuantos años he vuelto a Lebu, luego de prohibirme a mi mismo regresar, aquí estoy, sólo por ella.  Me he vestido con el mejor traje que pude encontrar en mi armario, me queda más apretado que antes pero igual de elegante, como a ella le gusta. Tomo el ramo de rosas fuertemente entre mis manos y entro con paso decidido por las pesadas puertas. Cuento los pasos, 10 a la izquierda y 3 a la derecha. Allí está ella, junto a su padre. Se ve tan hermosa que no puedo evitar que las lágrimas bajen por mis mejillas, labios rojos, piel pálida, ojos negros... luce igual a la primera vez que la vi en el muelle  hace unos treinta años. 
Dejo de contemplar la fotografía debajo de su nombre y dejó cuidadosamente el ramo sobre su tumba.
—Te extrañaba— le digo, porque sé que ella me escucha.

Bluesgirl.

022.- ESCAPE DE LA MAR

Finalmente he arribado, con el sudor bailando sobre mi frente. Mis brazos se reducen a míseros huesos, mientras el avance de mi barca es cada vez más mecánico, constante, inaudito. Me duelen los hombros, como si una gran ventisca sobre mi espalda se hubiera detenido. Al fondo de mi vista, y en pocos metros, el muelle aguarda. Te perdí Isabel, como se rompe una red echada a la mar. Te has ido, y mi corazón destrozado es quien conduce esta barca, aproximándome incansablemente a Lebu.
Más pronto que nunca, volveré por ti en algún atardecer refundado. Tocaré tus manos y amaré tu risa, veré tu reflejo en el agua y tus delicadas manos entre la blanca arena.
Pero pronto, hoy no. Por ahora, debo atar mi barca al muelle. Con firmeza, no sea que la lleves contigo también.


Leonardo Chaparro.