domingo, 19 de octubre de 2014

018 ABSORTO

"Absorto" por Damián


He visto amigos aspirar hasta su alma en locales muertos de humo y fermentación. He visto que su abstracción de la realidad es más confortable que la vida misma. “Es más bello morir como un buen hombre que como un monstruo ajeno a su entorno” me dijo una noche mi viejo amigo, aturdido con la pasta base y tumbado al costado de un botecito en aquella caleta de recuerdos de Lebu. Al cual  observaba y no veía más que un hombre alejado de parámetros y estándares comunes. Esos que nos cuadran en un círculo de convivencia lineal y que restringe la demostración exagerada de las emociones para no invadir el espacio síquico del otro.

Pasividad individualista de la que huí esa misma noche junto a mi viejo amigo, elevados por el efecto del humo abrazador y cariñoso de la hierba y los químicos.

017 LEBU


"Lebu" por Lalatia


-¿Cómo le vas a llamar? -le preguntó su vecina.

-Le llamaré Lebu, como una ciudad de Chile -respondió Eva-. Estuve allí hace años y me maravilló.

Eva es una mujer de setenta años que vive sola. Nunca pensó en responsabilizarse de un perro, pero este cachorro que encontró la noche anterior, escondido detrás de un cubo de basura, sacó a la luz su parte más tierna.

Lebu la miraba con sus ojos marrones y tiernos, moviendo su colita de alegría.

Eva supo que se quedaría con él para siempre, comprendió lo que  tantas veces le habían contado de lo increíble que es tener un perro y se sintió muy feliz.



sábado, 18 de octubre de 2014

016 A PUNTO DE SECARSE



"A punto de secarse" por Carlos Hennen


Arrugado como un fruto pútrido, con dos ojos defectuosos y unos siete huesos blandos: así me encuentro yo. El mismo poeta que recorría las húmedas calles de Lebu, aferrado a la suave mano, de una joven veinteañera, hoy recorre los laberínticos pasillos de su hogar, aferrado al torso, de un rígido bastón.
A excepción de ayer, claro, cuando envuelto por un éxtasis casi dionisíaco, salí de mi hogar y con las dificultades de una persona de ocho décadas, escapé en dirección a la costa. Una vez allí boté el bastón, toqué con mis pies resecos la arena y suspiré. El entorno me dio la impresión de que había retrocedido en el tiempo, mas yo seguía igual. Por lo que exilié mi mirada al final del resplandeciente mar de Arauco, pero sólo vi a la eternidad, riéndose de un caracol, a punto de secarse.






domingo, 12 de octubre de 2014

015 LUCES EN LEBU






"Luces en Lebu" por Tejedora de sueños


Un sabio que habitaba en Lebu reunió a sus discípulos para impartir una charla, contando una leyenda nacida en las entrañas de Lebu.
-"Hace muchos años en aquellas montañas, reflejando su belleza en el cielo, unos hombres se quedaron encerrados en una gruta donde habitaba la oscuridad. Prendieron un mechero pero la llama se esfumó. Reflexionando salió una idea compartiendo con sus compañeros.
-"La luz embarga nuestro cuerpo, si nos reunimos traspasemos esos detalles anunciando amaneceres de claridad."
Así se hizo renaciendo la ansiada luz.
Al acabar el silencio embargaba a esos muchachos temiendo preguntar.
Uno alzó la voz.
-"Maestro ¿Pero qué nos quiere transmitir esta fábula? ¿Qué aprendemos de ella?
Éste respondió: 
-"Nos muestra que nuestra luz se apagará si no la compartimos con los demás perpetuando en nocturnidad. Pero si nos damos a los demás además de relucir más no acabando jamás."
Lebu encontró el tesoro más preciado llamado compartir.


viernes, 10 de octubre de 2014

014 ATESORAR LA HISTORIA

"Atesorar la Historia" por El Procónsul


El grupo de amigos planeaba sus vacaciones, todos buscaban un sitio bonito donde pasar unos días de verano y la idea de vivir "la aventura", en toda su extensión, les resultaba fascinante.

Algunos, los más intelectuales, recordaban de sus clases de filosofía la célebre "Alegoría de la caverna" de Platón, donde se planteaba que la realidad que vemos no es la realidad, sino una copia defectuosa de la misma; entonces, para poder conocer la verdad hay que salir de la cueva.

-¿Y si hacemos eso? Sugirió uno de ellos. Estoy seguro de que las cosas están ahí, sólo hay que saber buscarlas, pero en vez de ir afuera de la caverna propongo entrar en ella, entrar para hallar el tesoro que desde hace casi doscientos años permanece oculto en alguno de sus recónditos pasadizos.

-¿Vamos? Lebu nos espera.











013 EL REINADO DE LEBU

"El reinado de Lebu" por Tejedora de sueños


Un humilde plebeyo escuchó que la princesa de Lebu buscaba pretendiente para contraer matrimonio convocó un evento. Todos los nobles de Lebu.

La princesa pasó por delante de todos preguntando porqué deseaban ser rey, cuando se acercó al plebeyo ella le dijo:

-"¿Y tú?"

Respondiendo

-"Mire siempre estuve enamorado de usted cuando vi el anuncio atreviendo a venir".

Ella dijo:

-"¿Qué estarías dispuesto para conquistar mi corazón?"

-"Alteza estaré durante cien días bajo su balcón simbolizando mi fortaleza."

-"Está bien, si lo consigues serás el futuro rey."

Pasaban los días sufriendo las inclemencias hasta que se dio cuenta que aquella persona no tenía corazón así que cuando llevaba 99 días sin dar explicaciones abandonó.

Paseando alguien le preguntó:

-"¿Por qué has abandonado cuando sólo quedaba un día?"

Su respuesta entre lágrimas fue:

-"La princesa no me ha perdonado ni un día sabiendo el sacrificio. Yo la sigo amando pero ella no se lo merece."



                           

012 EL DUENDE MAXTIRCUS

"El duende Maxtircus" por Axarcol


Cuando ves por primera vez un duende: e mecanismo de defensa física se te dispara automáticamente, calculando los riesgos posibles que se avecina, con objeto de adelantarse a los conocimientos y prevenirlos, tratando de que sean lo menos dañinos posible. Es lógico que el cerebro ponga a todo el organismo en situación preventiva -soltando una fuerte descarga de adrenalina-, como prevención y preparación inmediata, para soportar un acto peligroso o de riesgo, -cualquier prevención es poca- ante un riesgo, del que no sabemos calcular la intensidad de sus consecuencias vitales. Dice el refrán. "es preferible prevenir que curar..., o toda prevención es poca..."
Afortunadamente, Maxtircus tenía muy buenas intenciones y resultó ser un gran amigo; pues lo que él pretendía es llamar mi atención para que visitase la ciudad de Lebu las próximas Navidades.